Valencia modernista.

En la Valencia de finales del XIX y principios del XX se experimenta un gran proceso transformador.
Las grandes avenidas que surgen al socaire de la demolición de las murallas cristianas de 1865 se verán jalonadas de edificios en los que el modernismo cohabitará con arquitecturas neomudéjar, neomedieval, neobizantino o neobarroco, incorporando también elementos decorativos vinculados con la tradición local: motivos florales, frutales, marinos, o de la indumentaria y de la iconografía propia.
El mayor exponente será la Exposición Regional de 1909.